Cruces contemporáneos. Expresiones de lo lúdico

Una nota común a ciertas concepciones sociológicas, pedagógicas o psicosociales, y aun más a las artísticas, es que el juego tiene un lugar fuera de las condiciones existenciales reales y que, por tanto, para producir obras de arte es preciso abstraer de la realidad cotidiana profana.

Marchan Fiz

1997

Catedrático de Estética y Teoría de las Artes

 

Esta muestra presenta una selección de obras de la Colección FMN que resguarda el Museo Alejandro Otero y otros museos nacionales, las cuales se clasificaron y analizaron con base en el potencial de aspectos conceptuales y técnicos como materiales, formas y colores que producen alusiones o referentes al juego, desde tan disímiles como variables de composición, hasta los conceptos o planteamientos plásticos y el uso de metáforas y sátiras que sugieren la confrontación o indagaciones en el análisis, reflexiones e interpretaciones de aspectos lúdicos presentes en la obra de arte contemporáneo, de manera implícita o explícita.

Es conveniente entender también las características de los juegos; podemos decir que el juego se enmarca dentro de dos manifestaciones particulares: la del sujeto en sí; es decir, la creada por el sujeto mismo y el juego socialmente convenido; sin embargo, en cualquiera de las dos condiciones, el juego debe ser una actividad que cuenta con las siguientes particularidades:

La primera es que no es utilitario, debido a que no es un trabajo a pesar de toda la energía empeñada. La finalidad del juego es la alegría de jugar y por eso es gratuito. La segunda característica es poder jugar, por eso su carácter improductivo; es más un disfrute de medios que un esfuerzo destinado a algún fin particular, así como el arte, donde por medio del juego de códigos de símbolos y signos, el artista obtiene por su trabajo libertad expresiva.

La tercera característica es su carácter incierto. No se puede determinar el desenvolvimiento del juego, ni conocerse el resultado porque este, en sí, implica incertidumbre, un riesgo. Si se conociera el resultado de antemano, perdería el encanto. Es la misma incertidumbre que transita la trayectoria de la investigación que puede arrojar el trabajo plástico de cualquier artista rodeado con tantas interrogantes que se pueden ir problematizando o aclarando durante toda su carrera cargada de los cambios o desarrollo, la complejidad y transformaciones de su obra.

La cuarta característica es la ficción del juego o el de las reglas, pero no ambas cosas. El juego de ficción consiste en ser otra o hacerse pasar por otro. El sujeto se despoja momentáneamente de su personalidad para fingir otra, es algo simbólico, donde el jugador, a pesar de abandonarse con todo su ser, tiene al mismo tiempo conciencia de estar representando algo como si fuera verdad. El juego tiene su carácter reglamentario; suele verse como una actividad poco seria, pero por el contrario es algo muy serio. Este se encuentra ligado al orden, las reglas, las interpretaciones y el análisis, así como el arte, es internalizado, meditado y en él se manifiesta el espíritu y la lógica del que participa y del que lo observa.

También es oportuno plantear el concepto de esta relación de Marchan Fiz (1997):

La relación arte-juego polariza en dos posiciones críticas: la primera considera el juego como uno de los aspectos fenoménicos con los que el arte se expresa. La segunda concibe el arte como uno de los momentos de la actividad lúdica del hombre.

Lugar de Exhibición

Sala 2

Dirección

Complejo Cultural La Rinconada, Caracas

Fecha

De Viernes, Octubre 21, 2016 hasta Sábado, Diciembre 31, 2016

Horario

Martes a domingos, 10 am a 4 pm