Cafeteras. Sensaciones poéticas de un elemento cotidiano

El espíritu de la cafeína

Al entrar en contacto con las obras de Miguel Triviño, varias ideas acuden ante al observador: la convivencia que tenemos con objetos tan cercanos que se van curtiendo con el tiempo al igual que nuestro cuerpo, los rituales de una casa, los colores agradables del hogar – ocres, azules, turquesas y blanco. Vamos viendo las cafeteras que se desplazan en un escenario como actrices ante un público; son femeninas, tienen cuerpo de mujer, custodiadas por una escritura de fondo, a veces letra Palmer, otras, letras mezcladas entre los colores como individuos entre un público amalgamado.

Se trata de experimentar las sensaciones que produce el café, con instalaciones, pinturas y dibujos. Una puesta en escena “full sensorial, que es investigación en cuanto línea, color, decisión del elemento… todo eso mezclado”. Un homenaje al Maestro Alejandro Otero y también al cafecito colado de nuestras mañanas. Para sumergir al observador en su particular universo, Triviño ha realizado un trayecto muy condensado e interesante, ya que no ha desdeñado ninguno de los pasos en su minuciosa formación como artista plástico. Nacido en Caracas en 1977, cursó estudios en la Escuela Cristóbal Rojas y fue asistente de taller del artista Eugenio Espinoza. Invitado por Ernesto León a formar parte del Círculo de Dibujo en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas en 1996, fue definido por este maestro como un estudioso de las bases de la pintura, reflexión y análisis del mundo sensorial.

Picasso y Cezzanne inspiraron a Alejandro Otero, quien empezó con el estudio de sus cafeteras el proceso de abstracción de un objeto hasta solo dejar visible su estructura básica. Triviño viene de allí: “la exposición forma parte de un trabajo que vengo desarrollando hace unos años; partió de las cafeteras de Otero, quien las llevó hasta una abstracción total. Yo fui al revés, trabajé las deformaciones de Otero y comencé a formarlas para llegar por la hoja hasta la raíz”. También es visible la admiración de Triviño por Velásquez, sobre todo en su evocación de Las Meninas en la obra Encopetadas, tanto por la invitación a profundizar en el cuadro como por la forma particular del utensilio personificado. El elemento protagónico de esta muestra está realizado con recursos cotidianos presentados en un espacio de contemplación, como material de donde parece brotar a chorros la inspiración: lámparas que alumbran el espacio creativo, damas que esperan junto a la mesa o comparten en elegante tertulia.

Triviño capta la función íntima del objeto como imagen verdadera hasta darle una presencia esencial. Lo dibuja proporcionándole sustancia a través de la mancha, dando a la apariencia de estas vasijas una sugestiva corporeidad femenina. En el calor memorioso de una plática, comparecen las cafeteras, tan interiorizadas que cada una de ellas llega a ser como una figura añorada: amplia de caderas, fina de cintura, suave como esa almohada, colmando a veces todos los pensamientos… hasta llegar a ser el sujeto convertido en recipiente. Cuidadosamente plantadas mediante trazos determinantes, sus cafeteras más que tener un valor simbólico, parten de una búsqueda de sí mismas en nosotros hacia la connotación de un universo armónico. Los títulos de estas obras asoman el punto de vista reflexivo del autor: “lírica de los elementos”, “el espíritu de la cafeína”… sensaciones que nacen del íntimo contacto con la vida en todo momento. Con la certeza de que una obra de arte es un mundo que se basta a sí mismo, Triviño incrusta en variados soportes sus cafeteras, tazas, coladores, asas, siguiendo el hilo conductor de los rituales del café; para reconstruir una historia familiar y social con un significado más profundo que las imágenes representadas, una búsqueda que va más allá de los límites de la visión inmediata, asumiendo la realidad del objeto hasta revelar una verdad que tiene correspondencia en nosotros.

Gloria Peña Cruz

Lugar de Exhibición

Sala 4

Dirección

Complejo Cultural La Rinconada, Caracas

Fecha

Sábado, Junio 20, 2015

Horario

Martes a viernes: 9 am a 5 pm. Sábados, domingos y feriados 10 am a 5 pm